Cómo instalar un punto de recarga en casa paso a paso (guía 2026)

Tener coche eléctrico cambia por completo la forma de repostar: en lugar de ir a una gasolinera, cargas mientras duermes, en tu propio garaje o entrada. Pero para llegar a ese punto hay que pasar por una instalación eléctrica que, aunque no es especialmente compleja, sí tiene varios pasos que conviene conocer antes de pedir presupuesto a nadie.

En esta guía te explicamos, paso a paso, todo el proceso de instalar un punto de recarga en una vivienda unifamiliar: desde revisar tu potencia contratada hasta el boletín eléctrico final, pasando por la elección del cargador y los trámites con tu distribuidora.

💡 Si vives en un piso o en una comunidad de vecinos, el proceso tiene particularidades legales adicionales. Te las explicamos en detalle en nuestra guía [cómo pedir instalar un punto de recarga en la comunidad de vecinos].

Índice de la instalación

  1. Comprobar la potencia eléctrica disponible en casa
  2. Elegir el tipo de cargador (monofásico o trifásico)
  3. Decidir la ubicación del punto de recarga
  4. Contratar a un instalador electricista autorizado
  5. Solicitar el boletín eléctrico (CIE)
  6. Dar de alta el punto de recarga ante la distribuidora
  7. Puesta en marcha y primera carga
  8. Errores habituales que debes evitar

1. Comprobar la potencia eléctrica disponible en casa

Antes de pensar en el cargador, lo primero es mirar tu factura de la luz y comprobar la potencia contratada. La mayoría de viviendas unifamiliares tienen contratados entre 4,6 kW y 6,9 kW, una potencia pensada para el consumo doméstico habitual (cocina, calefacción, electrodomésticos), pero insuficiente si además quieres cargar un coche eléctrico sin que salte el diferencial cada vez que se activan varios aparatos a la vez.

Como orientación:

  • Cargador de 3,7 kW: puede convivir con una potencia contratada de 5,75 kW en muchos hogares, aunque conviene revisarlo caso por caso.
  • Cargador de 7,4 kW (el más habitual en instalaciones monofásicas): en la mayoría de los casos requiere subir la potencia contratada a 9,2 kW o 11,5 kW.
  • Cargador trifásico de 11-22 kW: exige potencias contratadas más altas y, en muchos casos, una acometida trifásica que la vivienda no tiene de origen.

Si necesitas aumentar potencia, el trámite se hace directamente con tu comercializadora (no con la distribuidora) y suele tardar entre 1 y 3 semanas. Es un paso que conviene iniciar cuanto antes, porque puede convertirse en el cuello de botella de todo el proyecto.

2. Elegir el tipo de cargador (monofásico o trifásico)

La mayoría de viviendas unifamiliares en España tienen instalación monofásica, por lo que el cargador monofásico de 7,4 kW es la opción más habitual: es suficiente para cargar completamente la mayoría de coches eléctricos en una noche (entre 6 y 9 horas) y no exige obras mayores en la acometida.

El cargador trifásico solo tiene sentido si:

  • Tu vivienda ya dispone de suministro trifásico.
  • Necesitas cargar muy rápido (varios coches, alta rotación).
  • Vas a instalar un sistema de recarga bidireccional (V2H) en el futuro.

Para la mayoría de usuarios domésticos, un monofásico de 7,4 kW con gestión inteligente (programación horaria, control por app, compatibilidad con excedentes solares si tienes placas) es la opción más equilibrada entre precio y prestaciones.

3. Decidir la ubicación del punto de recarga

La ubicación afecta directamente al coste final, porque cuanto más lejos esté el cargador del cuadro eléctrico general, más cable y canalización hay que instalar.

Ten en cuenta:

  • Distancia al cuadro eléctrico: cada metro adicional de canalización encarece la instalación.
  • Protección frente a la intemperie: si el cargador va a estar en el exterior (entrada de coche, no garaje cerrado), necesitas un modelo con grado de protección IP54 o superior.
  • Accesibilidad para futuras ampliaciones: si prevés un segundo coche eléctrico en el futuro, vale la pena sobredimensionar la canalización desde el principio, aunque el cargador que instales ahora sea solo uno.

4. Contratar a un instalador electricista autorizado

Este es el paso que no puedes saltarte ni hacer por tu cuenta: la instalación debe realizarla un instalador eléctrico autorizado, inscrito en el registro de instaladores de la comunidad autónoma correspondiente. No basta con «un electricista de confianza» sin esa autorización, porque sin ella no podrás tramitar después el boletín eléctrico.

Al pedir presupuesto, asegúrate de que incluya:

  • Suministro e instalación del cargador.
  • Canalización y cableado desde el cuadro eléctrico.
  • Protecciones eléctricas (diferencial e interruptor magnetotérmico específicos para el cargador, obligatorios y no opcionales).
  • Emisión del boletín eléctrico (CIE).
  • Puesta en marcha y prueba de funcionamiento.

Pide siempre al menos 3 presupuestos antes de decidir: los precios pueden variar significativamente según la zona y la complejidad de la instalación. En nuestra guía de [cuánto cuesta instalar un punto de recarga] encontrarás rangos de precios de referencia para comparar.

5. Solicitar el boletín eléctrico (CIE)

El boletín eléctrico (también llamado Certificado de Instalación Eléctrica, CIE) es el documento que certifica que la instalación cumple con el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, en concreto con la ITC-BT-52, la instrucción técnica específica para infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos.

Este documento:

  • Lo emite el propio instalador autorizado tras finalizar el trabajo.
  • Es obligatorio para dar de alta el punto de recarga.
  • Es el documento que necesitarás también para solicitar ayudas públicas o la deducción fiscal en el IRPF.

Guárdalo junto con la factura de la instalación: son los dos documentos que te pedirán en cualquier trámite posterior relacionado con el cargador.

6. Dar de alta el punto de recarga ante la distribuidora

Con el boletín eléctrico en mano, el siguiente paso es comunicar la nueva instalación a la empresa distribuidora de electricidad de tu zona (no confundir con tu comercializadora, que es quien te factura). Este trámite habitualmente lo gestiona el propio instalador como parte del servicio, pero es importante que confirmes que se ha hecho, ya que sin este registro tu punto de recarga no queda dado de alta oficialmente en la red.

7. Puesta en marcha y primera carga

Una vez completados los trámites, el instalador realizará la puesta en marcha: comprobará que las protecciones funcionan correctamente, configurará la app o el sistema de gestión del cargador (si lo tiene) y hará una primera carga de prueba.

Aprovecha este momento para:

  • Configurar los horarios de carga programada (aprovechando la tarifa con discriminación horaria).
  • Vincular el cargador a tu wifi doméstico si tiene conectividad.
  • Guardar el manual y los datos de contacto del instalador por si necesitas asistencia técnica en el futuro.

8. Errores habituales que debes evitar

  • No revisar la potencia contratada antes de comprar el cargador: es el error más común y el que más retrasa todo el proceso.
  • Contratar a un instalador sin verificar que está autorizado: sin esa autorización, no podrás obtener el boletín eléctrico.
  • Elegir un cargador sobredimensionado sin necesidad: pagar de más por un trifásico de 22 kW cuando tu coche solo admite 7,4 kW de carga en corriente alterna no aporta ningún beneficio real.
  • Olvidar las protecciones eléctricas específicas: un diferencial genérico no es lo mismo que uno con protección específica para vehículo eléctrico (tipo A o B, según el caso); es un punto de seguridad que no se debe recortar para ahorrar coste.
  • No guardar la documentación: sin boletín eléctrico y factura no podrás acceder después a ayudas ni a la deducción fiscal.

Preguntas frecuentes sobre instalar un punto de recarga en casa

¿Cuánto tiempo se tarda en instalar un punto de recarga en una vivienda unifamiliar? En una instalación estándar, sin obra civil compleja, el trabajo del instalador suele completarse en una jornada (4-8 horas). Si además hay que aumentar la potencia contratada, hay que sumar el tiempo de gestión con la comercializadora, entre 1 y 3 semanas adicionales.

¿Necesito permiso de alguien para instalar un cargador en mi propia vivienda unifamiliar? No, si la instalación está dentro de tu propiedad privada no necesitas autorización de terceros, solo cumplir con la normativa técnica (ITC-BT-52) a través de un instalador autorizado. La situación es distinta si vives en una comunidad de vecinos.

¿Puedo instalar el cargador yo mismo para ahorrar dinero? No es recomendable ni, en la práctica, viable: sin la certificación de un instalador autorizado no podrás tramitar el boletín eléctrico, y sin él no podrás dar de alta el punto de recarga ni acceder a ayudas o deducciones fiscales.

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