Dónde colocar el punto de recarga en una vivienda unifamiliar

Elegir bien la ubicación del punto de recarga no es un detalle estético: afecta directamente al coste de la instalación, a la protección del cargador frente a la intemperie y a la comodidad de uso en el día a día. Antes de que el instalador llegue a tu casa, conviene que tengas una idea clara de dónde tiene sentido colocarlo y por qué.

Los tres emplazamientos más habituales

1. Dentro del garaje cerrado

Es, siempre que sea posible, la ubicación más recomendable.

Ventajas:

  • El cargador queda protegido de la lluvia, el sol directo y las variaciones de temperatura, lo que alarga su vida útil.
  • Suele estar más cerca del cuadro eléctrico general (que habitualmente también está en el garaje o en una zona próxima), lo que reduce la longitud de cableado necesaria y, por tanto, el coste.
  • No requiere un grado de protección IP tan exigente como una ubicación exterior, lo que amplía el catálogo de cargadores compatibles.

A tener en cuenta:

  • Necesitas espacio de pared libre, a una altura accesible (habitualmente entre 0,80 m y 1,20 m del suelo) y sin obstáculos que dificulten maniobrar el cable hasta el coche.
  • Si el garaje no está muy ventilado, conviene comprobar que el modelo elegido no tenga restricciones de temperatura ambiente de funcionamiento.

2. En la fachada exterior de la vivienda

Habitual cuando no hay garaje cerrado y el coche se aparca en la entrada, junto a la fachada.

Ventajas:

  • Permite cargar aunque el coche se quede fuera, sin depender de meterlo en un garaje.
  • Suele ser una opción rápida de instalar si el cuadro eléctrico está cerca de esa fachada.

A tener en cuenta:

  • El cargador queda expuesto a lluvia, sol y cambios de temperatura, por lo que es imprescindible elegir un modelo con grado de protección IP54 como mínimo (idealmente IP55), específicamente diseñado para exterior.
  • Conviene valorar también la exposición solar directa: un cargador a pleno sol durante muchas horas puede sufrir un desgaste estético (decoloración de la carcasa) más rápido, y en climas muy calurosos puede verse afectado el rendimiento de carga en las horas de más calor.
  • Es recomendable instalar algún tipo de protección adicional (una pequeña visera o marquesina) si el cargador queda muy expuesto, aunque el modelo ya tenga protección IP de fábrica.

3. En un poste o columna de carga independiente

Se usa cuando ni el garaje ni la fachada están cerca de donde se aparca habitualmente el coche (por ejemplo, en parcelas grandes con la plaza de aparcamiento alejada de la vivienda).

Ventajas:

  • Permite ubicar el punto de recarga exactamente donde se necesita, con independencia de la construcción existente.
  • Es la opción más flexible si en el futuro cambias la disposición del jardín o de la zona de aparcamiento.

A tener en cuenta:

  • Es, casi siempre, la opción más cara, porque requiere una zanja para canalizar el cable desde el cuadro eléctrico hasta el poste, además de la propia instalación del soporte.
  • El poste y el cargador deben tener protección IP adecuada para exterior, igual que en el caso de la fachada.
  • Conviene valorar la distancia real hasta el cuadro eléctrico antes de decidir, ya que cada metro adicional de zanja incrementa el presupuesto de forma notable.

Factores que debes valorar antes de decidir la ubicación

Distancia al cuadro eléctrico

Es, con diferencia, el factor que más impacta en el coste. Cuanto más lejos esté el punto elegido del cuadro eléctrico general, más cable y canalización hace falta, y en algunos casos puede ser necesaria una obra de canalización más compleja (rozas en pared, zanjas en el suelo).

Antes de decidir, mide (aunque sea de forma aproximada) la distancia entre el cuadro eléctrico y cada una de las ubicaciones que estés valorando: te ayudará a entender por qué unos presupuestos son más altos que otros.

Longitud del cable del coche hasta el cargador

El cable de carga del coche (o el cable integrado del cargador, si el modelo lo incluye) tiene una longitud limitada, habitualmente entre 5 y 7,5 metros. La ubicación del cargador debe permitir que ese cable llegue cómodamente hasta el punto de carga del coche, sin tensarlo ni tener que aparcar con una precisión milimétrica cada vez.

Exposición a golpes o paso de personas y vehículos

Evita ubicaciones donde el cargador pueda recibir golpes accidentales al maniobrar el coche, o por donde pase habitualmente el tránsito de personas, bicicletas o carritos. Si no hay alternativa, existen protectores de esquina y bolardos que reducen ese riesgo, un pequeño gasto adicional que compensa frente a una posible rotura del cargador.

Posibilidad de ampliación futura

Si en algún momento prevés tener un segundo coche eléctrico en el hogar, vale la pena pensar la ubicación (y sobredimensionar ligeramente la canalización) teniendo en cuenta un posible segundo punto de recarga en el futuro, aunque hoy solo instales uno. Añadir un segundo cargador años después, sobre una instalación ya cerrada, suele salir más caro que preverlo desde el principio.

Resumen: cómo elegir la mejor ubicación

  1. Si tienes garaje cerrado, es casi siempre la mejor opción: menor coste, mejor protección y mayor vida útil del cargador.
  2. Si no hay garaje, la fachada exterior es una alternativa válida, siempre con un cargador con protección IP54 o superior.
  3. El poste independiente solo se justifica cuando no hay otra opción cercana al punto donde aparcas, asumiendo que será la opción más cara.
  4. En cualquier caso, la distancia al cuadro eléctrico es el factor que más va a influir en el presupuesto final, así que es el primer dato que conviene tener claro antes de pedir presupuesto.

Preguntas frecuentes

¿Puedo instalar un cargador de interior en el exterior para ahorrar dinero? No es recomendable. Los cargadores de interior no tienen el grado de protección IP necesario para soportar lluvia o humedad ambiental de forma prolongada, lo que puede derivar en averías y, sobre todo, en un riesgo de seguridad eléctrica que no compensa el ahorro inicial.

¿Afecta el calor o el frío extremo al funcionamiento del cargador? Los cargadores domésticos suelen estar diseñados para funcionar en un rango amplio de temperaturas, pero en condiciones extremas (mucho calor directo o mucho frío) algunos modelos reducen automáticamente la potencia de carga como medida de protección. Si vives en una zona con temperaturas muy exigentes, merece la pena revisar este dato en la ficha técnica antes de elegir modelo y ubicación.

¿Es mejor colocar el cargador en la pared o en un poste, si tengo las dos opciones disponibles a la misma distancia del cuadro? Si la distancia al cuadro eléctrico es similar, la opción en pared suele ser más económica porque no requiere el soporte adicional ni la obra específica que necesita un poste independiente.


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